jueves, 21 de abril de 2022

Después del samsara.

 


Se dormirá, soltándolo todo.
Con entrega total.
De regreso de una pesadilla.
La pesadilla también es pura energía sagrada.
Así que regresa del viaje de la hipnosis.
El secuestro se disuelve.
Suelta todos los relatos como globos de gas.
Suelta todas las armas, si las tuviera.
Regresa a casa como un refugio reconfortante.
Nada que temer, nada que desear.
La entrega.


Cuando samsara te secuestra suele ser agotador.
Como una pesadilla, como un tsunami que te atrapa.
Pero puede verlo, el espejismo, 
esa energía
sagrada
también.

Y siempre hay un regreso,
en la aventura del viaje.




martes, 19 de abril de 2022

Gris y blues.

 


Gris.
Azul.
Tristeza.
Se quita las gafas y limpia los cristales.
Se las vuelve a poner y todo es mucho más claro.
Sigue siendo gris y la tristeza aún está
en ese nudo en la garganta.
Hace inmersión como si se sumergiera en el agua cálida.
O en el hielo líquido.
En la inmersión todo parece tener un sólo sabor.
El llanto, la risa.
La pesadez en la cabeza y en el estómago.
La indigestión.
El cansancio, el sueño.
El viento ligero en la ropa tendida.
El silencio.
Un sólo sabor.
El duelo, el dolor.
Hace inmersión en el sueño.
Como una muerte apacible.
Como un abrazo confortable.
Cuánto amor!






miércoles, 13 de abril de 2022

Día de lluvia.

 


El lamento de la paloma se une al canto pertinaz de la tórtola.
Y poco más, cuando aún es oscuro ahí fuera.
Silencio.
Las golondrinas apenas.
Y alguna gaviota.

Empieza a aclarar, abriéndose paso el día,
y el cielo aparece como una gigantesca nube de humo gris
sobre la montaña del Tibidabo,
y se extiende como un techo sobre la ciudad.
Una gaviota planea el espacio sin miedo,
gris o luminoso el aire, da igual.

Si se pregunta qué ha venido a hacer a esta vida,
o bien aquí ahora, su trabajo en esta vida, lo que le resta del viaje,
solo se le ocurre una respuesta:
Aprender a vivir.
Cómo hacerlo?
No cuenta con un método, solo la práctica:
Viviendo.

Bajo el sol.
O bajo la lluvia.


No lo ve pero el sol ya ilumina a las siete y media de la mañana,
más allá de las nubes.
El suelo mojado
de la lluvia discreta de la noche,
el balcón y las calles.
La lluvia detenida.
El baile de las plantas en los terrados
delata al viento.
Día para seguir haciendo lo que hay que hacer.
Para ella vacío, piensa.
Y sin embargo, se despierta tan pronto.
Para escuchar a las gaviotas,
para ver desplegarse la luz del día, tal como venga.
Para contemplar lo que aparece,
el cielo cubierto,
el viento en el toldo, en las ventanas.
El silencio, tan lleno.

Si el silencio está lleno significa que mi vida también está llena, piensa.

Se preparará el desayuno, como una ofrenda.

Y después, ya se verá.




jueves, 7 de abril de 2022

Sobre la comunicación.

 


El amor facilita la comprensión.
La resistencia y el rechazo dificultan la comprensión.
Comprender no significa que la hagas tuya,
significa simplemente que te acercas a la experiencia de la otra persona.
La validas.

Desde el amor, puede ser que no acabes de comprender en profundidad, en un momento dado,
pero dejas abierta la puerta de la comprensión, que ya está en camino.
Por el contrario, el no-amor crea resistencia,
rechazo y oposición, "no te comprendo".
Por eso a veces la persona siente soledad cuando no le resulta fácil ser comprendida.
Es la soledad del amor ausente.

Entonces, no tiene sentido seguir esforzándose en hacerse entender
(engancharse en el debate).
Es más útil concentrarse en el dolor personal, la soledad,
esa energía de sufrimiento.
Contemplarla.
Sumergirse en ella, hacer inmersión.
Y la inmersión en la energía, en la forma que sea que aparezca,
la inmersión en la energía de la vida
siempre acaba siendo una experiencia de deleite.




domingo, 3 de abril de 2022

The way out is in.

 


La sobremesa del desayuno temprano y el frío fuera.
No tanto dentro.
El balcón abierto, aireando la habitación
de los sueños de la noche.
Mientras tanto, acude al refugio cálido del otro lado de la casa.
El día por delante, largo domingo,
y descubre que puede sentirse donde quiera,
de todos los espacios recorridos.
Solo hay que evocarlos.
O bien puede abrir la puerta del balcón de su mente
y airear la estancia
de todos los sueños de pasado
y de futuro.
Es aquí donde está la salida, en este preciso instante.
"The way out is in".
La salida está dentro.
Camino adentro, cuando ya no hay dentro
ni fuera.




Un día estalló de improviso una revelación, completamente inesperada,
no perseguida, no buscada,
no sospechada.
Como si jugáramos al escondite sin yo saberlo,
ella me encontró y apareció ante mí,
como si una venda invisible se hubiera desprendido de mis ojos.
Y rompí a reír ante la sorpresa,
como si alguien me hubiera gastado una broma fantástica.
Y entonces lo supe:
La iluminación tiene que ser una gigantesca carcajada.


Thich Nhat Hanh dice:
"Pero no es la risa de alguien que de repente ha ganado una gran fortuna en la lotería
ni de una persona que siente que ha logrado una gran victoria.
Es más bien la risa de alguien que,
tras haberse esforzado mucho, y sufrido mucho, buscando algo muy querido
durante largo tiempo,
de repente un día se da cuenta de que lo llevaba en el bolsillo".

Y Ramana Maharshi:
"Tenemos que entender que el verdadero estado está siempre aquí, en todo momento.
Descartamos y menospreciamos lo que está aquí
y anhelamos lo que no está,
y por eso sufrimos tanto".



El cielo cubierto.
Escribe en la sobremesa del desayuno
y de repente se hace luz sobre la mesa.
Es el sol abriéndose paso entre las nubes.
Hoy va a ser un día frío en los termómetros
y muy cálido,
muy cálido también.

Hoy puede ser otro gran día.




jueves, 24 de marzo de 2022

El grupo de estudio.

 


Los encuentros semanales con el grupo de estudio suelen dar mucho de sí.
Esta vez C. sacó el tema de su investigación personal estos días:
abrirse al universo, pedir al universo aquello que necesitas en tu vida
Últimamente me están lloviendo mensajes y señales en esa dirección, dijo.
Pedirle a quién?
Al universo, a Dios, a los budas, llámalo como quieras.
Como una oración.
Pedir aquello de lo que careces para que se materialice en tu vida -insistió C.
Al universo que está ahí fuera? A Dios en el cielo?
No, Dios está dentro de mí, yo soy Dios.
Entonces, más que "pedir" desde la carencia,
podríamos poner la atención en la plenitud que ya somos
y hemos olvidado por un momento.
Desde la plenitud, nos damos cuenta de que ya contamos con todo lo que necesitamos
para vivir, con plenitud.

No es lo mismo situarse en la carencia
(el victimismo, la amargura, la frustración, la necesidad)
que en la plenitud que ya somos (aunque olvidada),
la abundancia, la riqueza a tu alcance.
La vida que vives es diferente según desde dónde te sitúes.
El mundo que te acoge.
La experiencia
es diferente.

La exploración se llevó un tiempo que resultó enriquecedor.



Más tarde alguien compartió sus reflexiones sobre las emociones
que surgen de nuestras diferentes formas de reaccionar
a los acontecimientos.
Había escuchado un audio de Juan Manzanera sobre "habitar la experiencia"
o permanecer en las experiencias.
Tenemos la tendencia a buscar experiencias nuevas, y mejores,
en la meditación, en los viajes, en la vida, donde sea.
Y pasamos por alto la experiencia que aparece en nuestra vida, aquí y ahora.
De alegría, tristeza, satisfacción, frustración,
pobreza o abundancia, la que sea.
La desatendemos.
Y al final, es lo único que importa: vivir lo que aparece.
Profundizar en ello, hacer inmersión.
Sin etiquetas.
Sin huir cuando no nos gusta (a la nevera, de compras,
a la música o el cine como ruido),
sin distraernos.
Cuando habitas la experiencia, puedes descubrir
que es mera energía,
la experiencia que te gusta y la que no.
No hay tanta diferencia
cuando te quitas de en medio.
Cuando el personaje se quita de en medio
solo hay experiencias
que aparecen y desaparecen.
No hay nada que disolver y nada que transformar.
Ya aparecen y desaparecen solas.
Y en todos los casos
son simple energía,
no hay tanta diferencia
(entre las que consideramos dolorosas y las deseables).

Y sin embargo, cuando haces inmersión en ellas
y permaneces en la experiencia, sea la que sea,
puedes encontrar el profundo disfrute de la contemplación.
Y de la mirada no dual.




Los encuentros con el grupo de estudio suelen resultar muy inspiradores
y nutritivos.
Cierras con la última meditación y ahí te quedas,
con la mirada un poco más abierta,
la atención más profunda,
la conciencia más intensa.

Es hora de poner la mesa,
compartir los platos preparados para el ágape
descorchar la botella
y celebrar.



sábado, 5 de marzo de 2022

Los tres kayas.

 


No podía entender el misterio de la santísima trinidad.
Hasta que experimentó los tres cuerpos de Buda.

El Dharmakaya es el cuerpo de la verdad.
El Dios Padre. O Madre.
Es la inteligencia cósmica. La energía fundamental.
La Unidad.
Lo impregna todo.
No hay "otro" fuera del Dharmakaya.
La Diosa Madre.
El Dios Padre.

El Sambhogakaya es la experiencia,
la energía embriagadora de gran gozo, la plenitud.
La experiencia sagrada.
También lo llaman el Espíritu Santo.

El Nirmanakaya es el Hijo.
Dios hecho cuerpo.
Las emanaciones de Buda.
Toda apariencia es sagrada, cualquier fenómeno
o situación.
El Nirmanakaya es el escenario, somos tú y yo.
Manifestaciones sagradas, emanaciones.
Dios hecho cuerpo.
El Hijo.




Y así es nuestro transcurrir por esta experiencia humana,
en la vida cotidiana.
Tú y yo como olas en este océano sagrado.
Emanaciones de Buda (el Nirmanakaya).

A veces, la experiencia,
la plenitud,
la conexión, la unidad.
El instante de gloria,
la realización
de ser quien soy.
El Sambhogakaya.

Y a veces simplemente Dios, el Dharmakaya,
el cuerpo de la verdad.
Cuando todas las formas se disuelven.
Y solo queda Dios
siendo Dios.

Solo Dios.