La visita del otoño.
El cielo cubierto, el aire en las plantas de las terrazas
y colándose por el balcón.
Un día perfecto para andar los dos caminos:
la subida en la montaña, verde, húmeda, revitalizada, desprendiendo sus aromas,
y el baño en el mar,
nadar en la piscina bajo un techo de nubes y vuelos de gaviotas.
El mismo aire que hace danzar las hojas en sus ramas la empujó a la inmersión en el mar,
cuando el cuerpo se hace menos pesado y parece que se diluye en parte,
como agua vertida en agua.
La playa desierta, el escenario vaciado.
El mismo océano, de las mil caras.
La visita del otoño, abriendo paso al invierno,
cuando su relación con el mar se hace más privada y profunda
cuando parece que manifiesta su ser más oculto.
Anoche mismo salía del cine y la recibió en la calle una oleada de aire caliente,
el abrazo del verano, todavía,
como un desafío al vértigo del paso del tiempo.
Celebró la presencia persistente del verano y todas sus evocaciones.
La noche sin embargo fue inquieta.
Percibía movimientos en el cosmos, aproximándose.
Más tarde la lluvia suave como una nana, acunándola. Y aun así inquieta.
Y luego la tormenta.
Y luego nada, el silencio, la quietud.
El gris apacible.
La bicicleta por el puerto al mar, del mismo color que el cielo,
hoy sin horizonte que les separe.
Recuerda aquella vez que fue a visitar a una amiga enferma.
Previsiblemente al final del trayecto, este tramo le estaba resultando muy duro.
"Cómo me arrepiento de no haber aprovechado el tiempo para realizar la vacuidad!"
dijo, con una voz débil, apenas audible.
"Sed diligentes", dice Thich Nhat Hanh,
que dice que dijo Buda Shakyamuni también en el momento de su paso al nirvana.
Llegada a este punto siempre retoma la inspiradora meditación en la preciosa existencia humana.
No sé otras, pero esta experiencia humana tiene el gran valor, el gran sentido,
de ofrecerte la oportunidad de comprender de qué va esto.
Y de decidir.
¿Optas por la adicción al sufrimiento?
Perpetuar, cronificar, instalarte en samsara, como una zona de confort.
¿O bien eliges la liberación, la celebración, la vida tal como es,
la vida/muerte, de nadie, del no-yo?
Quién vas a ser en este sueño?
Aún estás a tiempo de decidir,
mientras habites esta preciosa existencia humana.













