Persiguiendo la santidad, el bodisatva.
Como un parto.
Una nueva vida que brota desde dentro.
No persigues nada fuera, no sigues los pasos de un buda externo.
No confundes el dedo que señala la luna con la luna misma.
La luna externa también es un dedo que señala la luna.
Dios como un parto.
Últimamente se fija mucho en las mujeres embarazadas y anticipa el dolor.
Qué las salva? Qué las protege?
Qué mantiene la alegría y la fortaleza en su rostro?
El amor, el sentido de misión.
La santidad como un parto.
Todos los partos son dolorosos, desde el punto de vista del yo que da a luz.
Abrirse a una nueva vida, una nueva manera de vivir,
el espíritu santo, el sambogakaya,
la experiencia del dharmakaya, la experiencia de Dios.
Siento, luego existo.
Persiguiendo la santidad que se entrega a Dios, donde no hay sufrimiento
porque todo dolor es una experiencia de redención, de disolución,
de unidad amorosa.
Una experiencia de amor.
El retorno a la fuente, desnuda.
Despojada de las vestiduras del miedo ya para siempre.
Desnuda y sin pecado,
de regreso al paraíso original.
(Traslación de los 3 cuerpos de Buda a la Trinidad:
Dharmakaya: verdadera naturaleza, el Ser universal, Dios.
Nirmanakaya: la manifestación del dharmakaya, el Hijo.
Sambogakaya: el cuerpo de deleite, la experiencia del dharmakaya, el espíritu santo).
https://reflexionesdeunaestudiantebudista.blogspot.com/2022/03/los-tres-kayas.html













