Van colándose señales de la primavera, lentamente,
pasito a paso, cada vez más cerca.
Una mañana no conectas la estufa para el desayuno.
En la banda sonora del amanecer se unen nuevos cantos, unos mirlos, algunas golondrinas.
La luz del día se queda más tiempo
y la de la noche se hace esperar un poco más.
El aire huele ligeramente diferente,
como si hubieran liberado polvos mágicos, evocadores.
Todo está aquí.
Lo descubrió un día, una noche, cuando subió al terrado después de la cena,
a degustar el helado con vistas al cielo, la luna.
Sintió el instante tan profundamente, ese ahora, tan intenso, tan pleno,
tan lleno, que vio también el momento de su muerte, aquí mismo,
y la muerte de su madre, y el nacimiento de su madre también.
Lo vio como infinitos fotogramas desplegados aquí mismo,
como un caleidoscopio de infinitos escenarios.
Todo está aquí.
Cuando hablamos del "aquí, ahora" no es un instante en el tiempo lineal, lo engloba todo.
No solo tu trayectoria histórica personal.
Todas las vidas antes que tú y después que tú.
Todos los escenarios, los manifestados y los potenciales.
Así que todo está aquí:
cuando parece que aún estás
y cuando parece que ya no estás.
El milagro de la vida y la muerte, la "ley universal".
Nam Myoho Renge Kyo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario