jueves, 13 de noviembre de 2008

La preciosa existencia humana.

- Qué planes tienes para este fin de semana?
- No sé. Quizás me quede en casa a ver la tele y salga a tomar unas copas por la noche. O a la discoteca. Ya veremos.

No tengo nada contra la tele (o sí, según como se use), salir con las amigas a tomar algo o bailar. Pero sí considero un desperdicio esta forma indiferente de ir pasando el tiempo, de ir “matando” el tiempo.
Rabjor nos cuenta de la portera que, cada vez que la saludaba por las mañanas con un “qué tal, cómo está?”, respondía: “Ya ves, hijo, aquí, esperando que den las 9 de la noche para irme”.
Se nos pasa la vida esperando que llegue la noche o el fin de semana o el verano, o que pase el verano; llegar a la mayoría de edad, tener hijos o que los hijos se vayan de casa; tener la edad para trabajar o para que nos jubilen. Como si la vida no valiera nada.
No soportamos perder 50 euros del bolsillo, o 2000 en la crisis de la bolsa. Pero si perdemos los 1440 minutos del día, cada día, ni siquiera lo consideramos.
Nos permitimos desmoralizarnos, aburrirnos, perder la pasión, el interés por las cosas, por la vida misma. Compramos “pasatiempos” para pasar el rato y “matamos” el tiempo como sea. Como si vivir fuera una molestia.
Cuando no lo dedicamos a objetivos que sólo nos traen nuevas molestias, más estrés y preocupaciones. Más cadenas.
Y de repente, un día, te encuentras cerca de la puerta de salida y miras atrás y, como dice Enrique Mariscal, comprendes que no te vas a llevar contigo todas las “monedas falsas” -los ahorros, las inversiones, el seguro de vida, la reputación…

¿Te cuesta trabajo levantarte por la mañana? Si te preguntas qué hace que pongas los pies en el suelo, ¿es por el mero hecho de que no hay otra alternativa?
Entonces, deberías probar la meditación en la preciosa existencia humana.

Cada día es valioso porque cada día puedes crecer, practicar el amor, hacerte una persona más sabia y feliz. Cada día puedes acercarte un poco más a la felicidad que no depende de nada que pase fuera; a la felicidad que sólo depende de tu mente (o de tu corazón), de la paz interior.
Cada día tienes una vida y sólo una; un milagro difícil de conseguir.
Cada día puedes vivir una vida significativa; cada momento con sentido, y recuerda que cada momento es la causa del momento que le sigue.
No es un mantra, pero para mí como si lo fuera. Lo leí en alguna parte: "Cada día, cuando abras los ojos, recuerda que tienes por delante 24 valiosísimas horas para ser feliz y hacer feliz a los demás".
Cada instante, profundamente vivido con paz y consciencia, la mejor inversión para el instante posterior.
Para todos, incluido el último.

6 comentarios:

  1. Si no os sabe mal, si pueder ser, me está comiendo la curiosidad de ir a dar vueltas por la calle vestido con los cinco sentidos.Os dejo al "suplente" en el espejo y el patrimonio os lo dejo, que he salir urgentemente, si puede ser. Esta malita sensación de llegar siempre tarde, de pasar por las cosas sin tocarlas, de perder el tiempo tratando de hacer cosas importantes.... Antes de que el "suplente" grite "SALVESE QUIEN PUEDA!" me hecho novio de la vida: "VIVAN LOS NOVIOS!!!!!"

    Más o menos, Serrat.
    Besazos.
    Juan Miguel
    Barcelona

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  2. Hola, Marian. Llego a tu blog a través de Deshe, del Centro Budista Vajrayana en Madrid. Le comentaba que me parecía importante que se hiciera un blog en castellano sobre meditación y me ha remitido al tuyo. Me entusiasma la idea de poder leer las experiencias de otros. Tengo poco tiempo para ir al centro y ésta es una forma de paliar la falta de contacto, tan necesaria para seguir avanzando. Enhorabuena y mucha suerte con tu nuevo y flamante blog. Promete.
    eMi

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  3. Perdona, Marié. Te he cambiado el nombre.

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  4. Hola Emi. Encantada de compartir mis experiencias y deseando compartir las vuestras. En los comentarios podéis escribir cualquier cosa y sobre cualquier tema, no es necesario que esté relacionado con el texto del blog.
    Un abrazo y seguimos en contacto.

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  5. Algunas veces en tu vida, no valoras la vida. No juegues contigo mismo; la muerte vendrá, no te preocupes. La riqueza acudirá, no te preocupes. La pobreza acudirá, no te preocupes. Disfrutarás de salud y también llegará la enfermedad, no te preocupes. No te preocupes por nada. Porque todo pasará. Habrá todo tipo de adversidades, pero no te incomodarán, si tienes una mente feliz.

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  6. Lo de arriba no lo digo yo -aunque también.
    Lo dice Siri Singh Sahib.

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