lunes, 13 de mayo de 2013

La desnudez.












Mañana lenta, amanecer tardío a la 1 del mediodía.
El reloj no se ha enterado de que el tiempo se paró, hace tiempo.

Ausentes los visitantes, la casa vuelve a ser suya, su santuario personal, por donde puede moverse confiada y desnuda. Entregada a la naturalidad de la desnudez, expuestos todos los agregados, sin máscaras ni artificios.
"Permanece natural mientras cambias tu aspiración". En público.
Pero en la esfera privada, la naturalidad es otra cosa.
Es una explosión de risas (cuando lees un email, de amor, o de dolor, da igual)
y vuelo libre.
Esa desnudez.
Ella piensa que todo el mundo debería aprender a caminar desnudo y observar si ese cuerpo se mueve ligero y confiado o no. Si vive mejor escondido. O no. Y por qué.








Querid@s amig@s:

Qué difícil explicaros el afecto que siento 
y la alegría de veros, en estas cenas, 
y luego, en el recuerdo, como una asamblea de bodisatvas; más: como un ágape espiritual, como un festín de dioses y diosas.
Os quiero muchísimo.
Que nadie me diga que la Tierra Pura no está aquí.

beso.


En el último encuentro, ella compartió aquella escena en el terrado de su casa. La noche. El primer hilo de luna creciente (cuando era niña le dijeron que a eso se le llama "la luna mora", y aún la llama así). Ella su ex y su gato habían subido a degustar un helado y el silencio de la noche, después de la cena.
La noche, el helado, su gato y su ex, la armonía, el silencio, el amor, simplemente estar...
Como tantas veces, en plena inmersión en el momento presente, ella volvió a imaginar su muerte, ella marchándose de aquí, soltándolo todo: las noches y los días, los helados, los seres a los que amaba, todas las caras de la luna, su santuario particular...
Sólo que esta vez no lo "imaginó", estaba aquí. Se iba. Pero también estaba aquí 
su llegada, en este preciso instante en este escenario de la noche en el terrado de su casa. Llegaba. Su madre le abría la puerta. Aquí estaba cuando su madre se fue, y también cuando llegó. Su próxima vida, la de ella misma, hipnotizada por el olvido, llorando a veces y riendo, a veces.
Todo está aquí.
Y entonces lo vio claro: si todo está aquí, mis vidas mundanas pasadas y futuras, también está aquí cuando despierto. Cuando lo veo claro. También está aquí ésa que ya es libre.
Sólo tengo que dejarla emerger, porque ya está aquí.
Desde entonces, no había podido sacárselo de la cabeza/corazón.


Su amigo del dharma, después de la cena, les escribió un email colectivo:



No os pasa que al día siguiente de estas cenas estáis de muy buen rollo? 
Por qué 
será?...


















3 comentarios:

  1. "ex", "amor", "muerte", "libertad", "amor", "desnudez"

    fantástico!

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  2. Y los ágapes con tus compañer@s de camino, qué?
    -Cuando descubrís que la línea de llegada puede ya estar aquí. :)



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