viernes, 17 de mayo de 2019

El duelo.







Se despertó con la luz del cielo cubierto, aún en la noche.
El cielo de tormenta tiene una luz propia,
de día o de noche,
con luna llena o sin ella.
Pero se despertó y sabía que la luna llena estaba ahí, al otro lado.


Hoy será un día de cielo cubierto y lluvia
y bajas presiones (sea lo que sea que signifique).
Pesadez.
El cielo baja su techo y siente una especie de ahogo.
Recupera un texto que escribió hace un tiempo.
Más difícil todavía.
Cuando la vida te quita otra pata estable sobre la que te sostenías.
Una guía, una ilusión, un amigo espiritual.
¡Zas!
Ves el instante en el que la está rompiendo en pedazos.
A veces, como un asesinato cruel y despiadado.
A veces de otra manera.

Últimamente, parece que la está despojando de todo (de casi todo)
lo que consideraba de valor en su vida.
Como un proceso de desnudez doloroso.






Hoy amanece un día de nubes bajas y aire pesado.
Presión en el pecho.
Parce que le cuesta respirar.
Y descubre que ni siquiera necesita tanto aire.
Aún puede respirar el aire suficiente para seguir contemplando este sueño,
a veces pesadilla.

Contempla la pesadez en el pecho, el nudo en la garganta,
las nubes bajas y el aire pesado.
Y aún así las gaviotas planean y cantan al pasar por el marco de su ventana.

Se pregunta si la vida le quitará algún día el graznido de las gaviotas y el canto de las tórtolas y los jilgueros.
También podrá soportarlo.
Pero no cuando me vaya, reza.
En ese viaje, que no me falten.

Aquí están, aún, en este viaje de dolor.
Acompañando su dolor con una coreografía de vuelos y una banda sonora de lamentos.

Las nubes bajas, el aire pesado.
Pero aún puede volar.
Planear sin esfuerzo
y cantar
su duelo.





2 comentarios:

  1. I N C R E Í B L E...Parece que Marié escribiera para mi. Cada entrada se está convirtiendo en la descripción de este desesperante guión Kármico. Me dicen que debo aceptar las cosas tal y como son...pero es que en este año de una sola moñona se van todas las "patas" y la mente primitiva de tranquilidad no sabe. Gracias y saludos.

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  2. Un gusto saber que estás ahí, Diego.
    Más difícil todavía y seguimos p'alante.
    La vida siempre empuja.
    Un abrazo.

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