
El hogar de la ola es el agua;
no necesita viajar miles de millas
para llegar.
Una ola no necesita morir para convertirse en agua,
dice TNH.
Ya es agua en este mismo momento.
Nosotros tampoco necesitamos morir para entrar en la tierra pura o el reino de Dios.
La tierra pura es nuestra misma base en este mismo momento -como el agua es la base de la ola, la naturaleza de la ola.
Nuestra práctica más profunda consiste en ver y sentir esta dimensión última en nuestro interior cada día, la realidad del no-nacimiento y de la no-muerte.
Sólo esta práctica eliminará totalmente nuestro miedo y sufrimiento.
No hay que hacer multitud de peregrinaciones ni esperar el paso de innumerables vidas futuras para alcanzar la liberación.
"He llegado, estoy en casa".
El hogar de la ola es el agua, está aquí mismo.
Para llegar a su verdadero hogar no necesita viajar miles de millas.
(TNH)
(TNH)
No dejaba de pensarlo, estaba convencida, sabía que era exactamente así.
Intentaba contemplar cada instante de su vida desde la mirada de esta
"dimensión última",
desde la experiencia del agua.
"dimensión última",
desde la experiencia del agua.
Contemplaba las apariencias como sueños que se manifestaban cuando se daban las condiciones
y las condiciones mismas como efectos de otras condiciones. Como la historia interminable. Como un guión sin principio ni fin.
La única manera de que no resultara agotador era entregarse.
Aceptarlo, entregarse.
Soltar intereses personales.
Entregarse -como disolverse.
Disolverse.