martes, 6 de julio de 2010

El yoga de las acciones cotidianas.







Si contemplas
una puesta de sol entre las nubes grises,
el sol irradiando por detrás de todas las nubes
-tal y como yo la estoy contemplando ahora-,
absórbela,
deja que te saque de tu cuerpo
(ese cuerpo prestado)
y ofrécesela a tu yídam
en tu corazón
-no lo digo yo, lo dice el tantra.
Si te gusta la rúcula con pasas de Málaga y olivas negras de Aragón y queso curado de oveja y semillas de calabaza
y un vino de crianza,
degústalo como si cada segundo fuera el último de tu vida
y quisieras morir ebrio
de gozo, grande,
y ofréceselo a tu yídam
para que te dé la mano en el camino de transición.
Si te gusta el saxo suave de Sonny Rollings
o la voz de pájaro triste de Lena Horne,
cierra los ojos y vuela y ofréceselo a tu yídam
en tu corazón.

Vajrayoguini, Tara, Heruka, Vajrasatva, da igual,
ponle cara a tu yídam y dáselo todo.

Disfruta de todo para dárselo todo
-cuando ya no eres tú.

Quizás no hayamos entrado aún en la ciudad del Tantra, pero ya vamos pisando algunos barrios de los suburbios, en la periferia. Un poco más cerca.
Cada vez un poco más cerca.









Nota:
Crees que la puesta de sol es una puesta de sol; y la rúcula y el vino, rúcula y vino; y el saxo de Rolling y la voz de la Horne, saxo y voz,
pero has de saber
que todas las formas visuales son en esencia manifestaciones de las diosas Rupavajras;
que todos los gustos son diosas Rasavajras;
que todos los sonidos son diosas Shaptavajras;
todos los olores, diosas Ghendevajras,
y todos los tactos
diosas Parshavajras.
No lo digo yo,
lo dice
el yoga de experimentar néctar,
tal como lo cuenta la Guía al Paraíso
de las Dakinis.













Cada vez
un poco más cerca.

2 comentarios:

  1. Preciosa fotografia y, aunque me cuesta entender todo lo que dice el tantra ya sabes a mi me gusta "El encanto de la vida simple", aunque casi siempre está complicada (la vida o nosotros?) yo resumo todo ello en intentar disfrutar, valorar todo lo que tenemos y todo lo nos rodea, con sus luces y sus sombras, pero yo intento seguir aprendiendo.

    Besitos Marié

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  2. Pues sí, Uma, el tantra va también de disfrutar
    sin apego.
    Enseña a experimentar un tipo de disfrute mucho más intenso y sin dolor.

    Sin el dolor del apego, los celos, el control, el egoísmo... todas esas cosas que suelen empañar nuestros disfrutes habituales.

    Un beso.

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