Quien dijo aquello de "Yo soy yo y mis circunstancias"
también podría haber dicho "Yo soy yo y mis miedos".
Aquello a lo que le tienes miedo casi nunca está aquí, sólo lo evoca.
Temes a ciertas posibilidades de futuro.
En el caso de que se manifiesten, nunca es tan duro como en tu imaginación.
Y tú nunca eres tan débil como crees.
Todo lo que se manifiesta lo afrontas.
Raramente algo te tumba,
excepto lo que creas en tu imaginación, que te debilita hasta desfallecer.


No hay comentarios:
Publicar un comentario