
El KMC Barcelona se va haciendo,
cada día, un poco más.
El pasado fin de semana 22 y 23 de enero lo inauguramos ya como sede de estudio del PFM.
A partir de ahora, las clases de los sábados por la mañana del Programa Fundamental y el Programa Fundamental de Maestr@s pasan a realizarse en Ca l' Esteve los fines de semana alternos.
El PF de los sábados y el PFM consisten ahora en una convivencia de fin de semana (dos fines de semana al mes) en comunidad, con un programa intensivo de cuatro sesiones de clases y meditación.
Un reto que hemos pasado con buena nota.
Hay que reconocer que, en un principio, el proyecto no resultaba fácil para tod@s. Para algunas personas les suponía ciertas molestias salir de Barcelona y abandonar algunas responsabilidades familiares. Cuando aparecen las novedades en la vida siempre supone hacer ciertos cambios y reajustes en otros ámbitos, lo que no siempre resulta cómodo. Pero sobre todo no debió ser fácil para los propios miembros de la comunidad, que tuvieron que ponerse las pilas y habilitar las condiciones de una casa que aún no cuenta con las mejores condiciones para acoger a un número significativo de personas.
Y sin embargo la sorpresa (¿sorpresa?) fue constatar que todo salió rodado, con una organización relajada y eficaz de horarios para las clases, meditaciones y trabajos de comunidad (hacer comidas, preparar desayunos y meriendas, poner las mesas, fregar los platos y otros trabajos voluntarios para las mejoras de la casa y la divulgación del dharma, etc), sin sacrificar el tiempo para el descanso personal.
La clave, sin duda, estuvo en la buena disposición de la gente. De todo el mundo, sin excepción.
Y es que (somos practicantes del dharma) no podía ser de otra manera.
Buen fin de semana para tod@s, agradable y significativo.
Hasta los visitantes acompañantes colaboraron con ganas y disfrutaron de este significativo fin de semana en un entorno natural.
Roberto (pareja de Renata, estudiante del PFM) colaboró en la casa como uno más y tuvo tiempo para disfrutar de paseos al sol y hacer footing por los alrededores. Alejandro (su hijo, de 8 años) se rió todo lo que quiso y más jugando y provocando a Jorge y a Ramón (y a quien le siguiera la cuerda) y formó un buen equipo con Olga para recoger leña para el fuego (vigila que no haya hormigas ni otros bichitos, que no queremos matarles y sufrirían mucho al quemarse en la chimenea) y organizar el reciclado de botellas de plástico, entre otras cosas. Y aún fue más divertido cuando llegó Joan (hijo de Lochani) con su padre y pudieron dedicar un rato a la poda de árboles.
En resumen: buen fin de semana, agradable, significativo.
El primero de una larga serie de convivencias en el KMC Barcelona, como sabéis, abierto a budistas y no budistas. A cualquiera que quiera disfrutar del estudio y meditación, pero también a acompañantes y otras personas en general que quieran disfrutar de unas horas, o días, de paz y tranquilidad en un entorno natural donde la consideración, los cuidados y el buen rollo están asegurados.
Nos vemos en Ca l' Esteve.
http://kmcbarcelona.blogspot.com/
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