jueves, 29 de agosto de 2013

Tú eres el Buda.









Amiga mía:

Quiero compartir contigo la siguiente charla escrita por
Adyashanti en preparación para el retiro de silencio que impartió en julio de 1997:


"A partir de ahora, en este momento, te pido que seas el Buda. Te pido que permanezcas quieto, absolutamente firme en tu intención de despertar a la Verdad de tu Ser.
Esto es lo que el Buda hizo. Él no dijo: "Lo intentaré". Él no dijo: "Espero encontrar la Verdad". Él no dijo: "Haré lo que pueda". No dijo: "Si no en esta vida, quizás en la próxima vida". Llegó a un punto donde él no buscaba a nadie que le dijera la Verdad o le mostrara la Verdad. Llegó a un punto en que asumió todo por sí mismo. Se sentó solo bajo el Árbol Bodhi y prometió no abandonar hasta que la Verdad fuera realizada.
El poder de esta intención tan simple, pero inquebrantable, y la actitud absoluta de ser liberado en esta vida lo impulsó a despertar al simple hecho de que él y todos los seres ya están liberados —que todos los seres son la libertad misma. Pura conciencia despierta.

El Buda no era diferente de ti. No diferente. Es por eso que sirve como un buen modelo, porque él era lo que tú eres ahora. Así que no adores al Buda.

No le pongas en un pedestal. Ni siquiera lo admires. Conviértete en él. Ten las mismas intenciones, toma la misma postura. ¡Sé el Buda ahora! Pon fin a toda dilación, a todas las excusas,
a todas las reverencias ante las figuras santas del pasado o del presente.






 ¡Ponte de pie!
¡Tú eres el Buda! ¡Eres la libertad misma! ¡Deja de soñar tu sueño! ¡Deja de fingir que estás en cautiverio —deja de contarte esa mentira! ¡Deja de fingir que eres alguien, o algo! Tú eres nadie, tú eres nada! Tú no eres este cuerpo ni esta mente. Este cuerpo y esta mente existen en quien y lo que tú eres. Eres consciencia pura, ya libre, despierta, y liberada. Ponte de pie y sal de tu sueño. Estoy aquí para decirte que puedes hacer esto.
Sal del sueño de tus conceptos e ideas. Sal del sueño de lo que imaginas que la iluminación es. Sal del sueño de quien crees que eres. Sal del sueño de todo lo que siempre has conocido. Sal del sueño de ser una persona engañada. Deja de decirte a ti mismo esas mentiras y soñar esos sueños. Sal de todo eso. Puedes hacerlo. Nada te detiene. No hay requisitos ni prerrequisitos para despertar. No hay nada que deba ser hecho, nada que pensar, ningún sitio a donde ir.
Simplemente deja todos los sueños. Deja todas las acciones. Deja todas las excusas. Simplemente párate y quédate quieto. Permanece sin esfuerzo. La Gracia hará el resto.
En cada momento de aquí en adelante, ten la intención de experimentar directamente la Verdad, tu verdadero Ser liberado. No pienses acerca de la Verdad —directamente vuelve a tu experiencia aquí, ahora, de instante en instante. Experimenta la Verdad. Experimenta tu Ser. Sumérgete en tu experiencia. ¡Tu experiencia! Tu experiencia de oír, de ver, de gustar, de respirar, de los latidos de tu corazón, de tus pies tocando el suelo, de los pájaros, del viento.

Experimenta la inmensidad de lo que eres. Experimenta la libertad de quien eres. Tú eres el Buda – experimenta eso. Tú eres el Buda."


Como post data, quisiera reproducir lo que el mismo autor dijo más tarde:




"Nada de esto es algo que alcanzar, porque no es alcanzable. Es simplemente lo que es en la verdad de tu ser. Es simplemente lo que es. No se puede alcanzar lo que naturalmente es. Y nadie en ningún lugar nunca puede decirte cuándo ni por qué, ni en qué medida dejaste la mentira; la dejaste cuando la dejaste, generalmente cuando nada más funciona".











3 comentarios:

  1. Sí, todo hace pensar que Jesús también sabía lo que decía.

    :)


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  2. Jiddu Krishnamurti y el Dalai Lama.

    1956 fue el año del Buda Jayanti, y el gobierno de la India invitó a Su Santidad el Dalai Lama del Tíbet, para que visitara la India y recorriera los diversos lugares sagrados que se relacionaban con El Iluminado. Se le pidió a Apa Sahib Pant, un antiguo funcionario del Servicio Exterior quien por entonces era oficial político en Sikkim, que acompañara al Dalai Lama por todo el país. Viajaron en un gran tren con aire acondicionado y les acompañó un séquito numeroso.

    Como jefe religioso y secular del estado tibetano, la vida del Dalai Lama estaba estrictamente atada al protocolo. Había sido siempre una figura misteriosa. En el Tíbet era raramente visible, excepto para unos pocos lamas, y vivía una existencia de rigurosa disciplina y meditación. Esta era la primera visita que un Dalai Lama hacía viajando fuera de ese enigmático país.

    Cuando en diciembre llegó a Madrás, Apa Sahib Pant sugirió a la encarnación divina de veinte años de edad que visitara a Krishnamurti, quien entonces se alojaba en Vasanta Vihar. Apa Sahib le había relatado la vida de Krishnaji y la extraordinaria naturaleza de sus enseñanzas. El joven monje había comentado. “¡Un Nagarjuna!” (Referencia al sabio budista del segundo siglo, quien enseñaba la adhesión al “Sendero Mediano” y también el camino de la gran negación) expresando el vívido deseo de conocer a Krishnaji. Los que rodeaban al Dalai Lama estaban muy angustiados. Eso era algo que hacía trizas todo el protocolo. Pero el Dalai Lama insistió y se hicieron arreglos para la reunión.

    Según palabras de Apa Sahib. “Krishnaji lo recibió [al Dalai Lama] sencillamente. Fue asombroso sentir el afecto eléctrico que destelló instantáneamente entre ellos”. El Dalai Lama, dulcemente pero de manera directa, preguntó: “Señor, ¿en qué cree usted?”, y entonces la conversación siguió en frases casi monosilábicas, puesto que era una comunicación exenta de retórica. El joven Lama se sentía en un terreno familiar, ya que Krishnaji le permitía “coexperimentar”. En su viaje de regreso a Raj Bhawan, el Dalai Lama comentó: “Un alma grande, una gran experiencia”2. El Dalai Lama expresó también el deseo de volver a encontrarse con Krishnamurti.

    2 Apa Sahib Pant, del Servicio Exterior de la India, que estaba retirado y vivía en Poona, me envió una carta describiendo la reunión entre Krishnaji y el Dalai Lama Apa Sahib estuvo presente.


    Biografía de J. Krishnamurti.
    Pupul Jayakar. Editorial Kier.
    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

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