sábado, 22 de febrero de 2014

La campana.







Suena la campana y ella recuerda que es, que está.
Levanta los ojos de lo que está haciendo y mira alrededor como si lo descubriera, con mirada de turista recién llegada. Como si despertara en una habitación nueva.
Suena la campana y, a veces, no levanta la cabeza, sólo cambia la mirada con que mira lo que hace.
Lo que hace (la acción), el objeto, la mirada y ella misma se conectan entonces como por un hilo de luz virtual que los fusiona.
Objetos (yo, tú), acciones (escribir, hacer la cama, lavar los platos, pedalear), sensaciones (mirar, escuchar, oler, contemplar) se disuelven en la fusión; cobran intensidad y protagonismo, y al mismo tiempo lo pierden.
Y todo eso ocurre en una fracción eterna de segundo, por el poder de la campana.




Su amiga le habló de una aplicación en el móvil, "mindfulness bell".
En qué consiste?
Suena el gong sutil de la campana en momentos imprecisos del día (durante la noche se silencia automáticamente). Casi imperceptible. Al principio ella no lo oía, hasta que su oído se acostumbró a identificar ese gong suave que reverbera en el aire durante unos segundos. Y ahora lo escucha aun cuando suene la música en la cafetería o los ruidos del tráfico o la bandada de gaviotas o el oleaje.
Y cada gong es como un toque suave con las yemas de los dedos en su corazón (o en el alma o en el Ser, ponle nombre).
Hola.
Estás aquí.
Recuerdas?
Estás.
Eres.



Le escribió un wassup a su amiga:
Precioso e inspirador el sonido de la campana.
Un valioso regalo cuando menos te lo esperas.
Gracias.



























4 comentarios:

  1. Una amiga la usa. No sé. Igual puede ser útil mientras no caigas en el error que acostumbrarte a que "algo" ajeno a ti te traiga al presente. Piensa que es tan importante el hecho de estar en el presente como el hecho de haber acostumbrado a tu mente a "ir de vuelta" al presente. No sé si me explico. Y con la campana has cedido ese segundo aprendizaje al móvil... Quizá es una buena herramienta para empezar, pero no sé si con el tiempo puede ser contraproducente.

    Es como en meditación. Es MUY importante ejercitar tu mente en detectar el pensamiento y volver suave y relajadamente a la práctica. Es casi tan importante como la propia práctica en sí (quizá más importante), si eso lo hace una campana por tí, uhmmmmm, no sé

    En todo caso, un signo de nuestros tiempos...

    Un abrazo

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  2. Sí, estos últimos artículos del blog evocan algunos signos de nuestros tiempos -como el smartphone, las aplicaciones, youtube ... ;) los emoticonos ...
    El tema es, desde esta narrativa, el proceso en el que el personaje va entrando en nuevos escenarios de nuestro tiempo.
    Primero, el desconcierto (de qué va esto, por qué aparece esto, por qué se mete esto en mi casa, etc.) y luego, desde su mirada, todo acaba convirtiéndose en nuevas ventanas para acceder a su propio mundo interior.

    Sobre esta aplicación del mindfulness bell, tienes razón, puede acabar convirtiéndose en un sonido más (o un ruido más) en tu vida, sin más significado.
    Y por otra parte, como bien dices, no deberías necesitar la campana.

    Este texto es sólo la narración de una experiencia puntual -cuando aparece por primera vez la campana de manera imprevista en los sonidos de tu vida.

    Es sólo una experiencia puntual más para compartir, como todos los demás textos. No para aferrarse a ella.

    Y, como siempre, te agradezco mucho tu reflexión que va más allá -como siempre.

    abrazo fuerte y buen domingo.

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  3. Me has inspirado un texto completo para el blog, aparecerá el 3 de Marzo pero como ya lo he escrito y me lo has inspirado tú, te lo djo como comentario :)

    Sati, mindfulness, atención plena, consciencia, estar presente, cuando como como, etc...

    Es decir la práctica en el dia a dia.

    Quisiera comentar varias cuestiones sobre esto a raíz del comentario en el blog XXX sobre la app de móvil de la campana.

    La primera es que sati (igual que samadhi) no es un objetivo en sí mismo. Igual que salir a correr para mantenernos en forma no lo es, pero es fácil acabar convirtiéndolo en eso... Y hasta hacer competiciones de quien está más presente o tiene samadhis más profundos... ego, ego, ego...

    Luego que como con samadhi, es casi más importante no generar tensión y expectativas de éxito y fracaso, que la práctica en sí. Intenta una práctica relajada y no "desees" hacerlo mejor de lo que puedes hacerlo ahora mismo...

    Mucha gente se queja de que esta práctica es agotadora... pero no es por la práctica en sí, es por las expectativas que generamos sobre ella...

    Entiende que hay dos beneficios en la práctica:

    - El que yo creo principal, es precisamente el que habitualmente valoramos como "el fracaso", es decir, el darte cuenta de que estás fantaseando y volver al presente.

    Primero, porque significa que ya empiezas a tener "algo" en tu mente, que se da cuenta de que no está presente. Ese algo debe construirse poco a poco, entrenarse y solo puede entrenarse SI PIERDES EL HILO DEL MINDFULNESS...

    Segundo porque cada vez que que te das cuentas y abandonas un pensamiento, modificas un poco el patrón de funcionamiento de los PCC, le estás diciendo a tu mente "esto no es importante, lo importante es estar presente". Y tu mente aprende deprisa...

    Ese momento es crucial, NO ES UN PROBLEMA, es el momento más fructífero de toda la práctica. Y se puede valorar tu progreso viendo cuan capaz eres de hacer eso de forma instantánea, suave, relajada, sin esfuerzo... Cuanto más te acerques a ese punto, mejor.

    Cosas a evitar: dejar acabar el pensamiento porque parece importante, generar sensación de fracaso porque ha surgido, cortarlo de forma forzada (como reprimiéndolo), etc...

    Simplemente le quitamos todo el interés y nos devolvemos al presente...

    Cuando realmente no tengas interés alguno en los PCC, el mindfulness será natural y constante. Mientras tanto será práctica...

    Y ¿cómo conseguimos que tengan menos interés para nosotros?

    Pues con el mindfulness en sí mismo, hemos de ser capaces de ver dos cosas:

    La primera es que estando en el presente todo funciona a la perfección, no nos falta nada, no es que por dejar de fantasear en el futuro no vayas a poder vivir o seas una especie de Memento sin cabeza. Has de ganar confianza en la mente no conceptual (La Mente con mayúsculas).

    La segunda es ver, también poco a poco, hasta donde es útil el PCC y cuanto tiene de innecesario... viendo como aparecen a miles pensamientos que no te son útiles en absoluto.

    Ten una visión crítica y date cuenta de que si has de planficar algo para el futuro, puedes hacerlo en 1 minuto y no volver a pensar en el tema, ¿a qué darle tantas vueltas en tu cabeza?

    De pensamientos sobre el pasado ya ni hablamos...

    Esto no va, como charlaba hace tiempo en un foro con alguien, sobre "recordar donde he dejado el paragüas" por mucho que hayan anécdotas zen estéticamente impecables al respecto...

    Va de entender como funciona tu mente.

    Ánimo.

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  4. Muchísimas gracias por compartirlo aquí.
    Muy interesante y práctico.

    abrazo fuerte.

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