jueves, 24 de febrero de 2011

En qué medito hoy? ( 2)










A veces,
puedes sentirte desbordad@ con tantas meditaciones
y tantas
prácticas.
La purificación
de Vajrasatva,
la bodichita última, estimar a los demás,
la preciosa existencia humana, la renuncia y todas y cada una de las 21 meditaciones del lamrim.
A veces, te parece que hasta son contradictorias:
si la visión última es la vacuidad, para qué meditar en la compasión?
O viceversa.
Y sin embargo, no existe ni un pelo de contradicción
entre las diferentes enseñanzas del dharma.

Todo está en todo, en cualquier práctica -dice Rabjor.
Todo es lo mismo,
y sin ninguna duda forman parte del mismo camino,
sólo cambia el aspecto en que se manifiesta.

Porque
cada apariencia
es un aspecto diferente
de lo mismo.


Concéntrate en lo que toca
estudiar
y entrégate a fondo,
profundizando en su comprensión
hasta la realización.














En mi práctica personal, cuando toca estudiar la paciencia, me limito
a investigar en la paciencia.
Si se trata de la preciosa existencia humana, me concentro en las oportunidades
y los potenciales de ésta.
Si la muerte, medito en la muerte y en la impermanencia.
Y lo mismo con la compasión,
o la renuncia,
o lo que toque investigar,
comprender,
realizar.

La compasión y la vacuidad no son contradictorias, pero si,
en un momento dado,
te lo parecen,
céntrate en lo que toca centrarse (la compasión, pongamos por caso)
y olvida todo lo demás.
Hasta que un día te parezca que todo es una misma cosa.

Y por qué meditar en tantas cosas (si todo es lo mismo);
tanto trabajo, para qué?





El sueño de la vigilia requiere la maestría
de diferentes aspectos
adquirida en la meditación formal.






















Una cosa es la meditación formal
y otra
la meditación informal o, si quieres, la vida diaria.
Y en la vida diaria tendrás mil oportunidades/apariencias
para practicar
la paciencia,
la renuncia,
cambiarte por los demás,
aceptar la derrota y ofrecer la victoria,
tomar,
dar
o contemplar la vacuidad
de los fenómenos.


¿Y cómo vas a hacerlo si no cuentas con algún nivel
de comprensión
de lo que toca practicar
o por qué
o cómo?

Y eso
sólo lo has podido integrar
(más allá de la mera comprensión intelectual)
con el estudio
y la meditación
formal.

Así que cuando toca lo que toca, quédate con eso
y deja a un lado todas las comeduras de coco
que no vienen al caso.


Contemplar la vacuidad
y seguir aprendiendo
de las apariencias.













Y qué pasa cuando
llegas a la visión última:
la vacuidad
de las cosas,
del yo,
del cuerpo y la mente
propias,
de todos los seres,
de los fenómenos?...
Todas las demás prácticas,
¿ya no sirven de nada? ¿Hay que abandonarlas?

Todo lo contrario.
Todas las demás practicas
son las que te han llevado hasta aquí.
Ahora te desplazas por el sueño de la vigilia, consciente
de que las apariencias
son meras apariencias.
Y cada apariencia
tiene su función.
Consciente,
contemplas las apariencias y buscas su función
última.


2 comentarios:

  1. Hola Marie...
    Me he dado cuenta de las muchas cosas que hacemos en forma de "escapismo" de la vida diaria... Incluso el ir a las meditaciones puede convertirse en algo "paliativo", para ir tirando, por el grado de frustracion de las situaciones... Pero en realidad, veo que las meditaciones son entrenamientos, es capacitarse para ACTUAR.. ¿Por que tantas meditaciones diferentes? Bueno, son muchas las situaciones diferentes de cada uno, muchas perturbaciones distintas, muchos autoengaños, muchos problemas internos, ... el ego es muy variopinto!!! Asi que, creo que tenemos un buen "arsenal" para utilizar todas las herramientas oportunas que necesitemos en un momento dado... Cada herramienta sirve para algo... Por ejemplo:
    - Contra el enfado: la paciencia, la vacuidad, estimar a los demas..
    - Contra el desanimo: la preciosa existencia humana, la confianza y la fe, Refugio, etc...
    Son muchas las medicinas y las herrmientas...
    Y, como bien dices,y tanto nos aconsejan, que es necesario integrar lo aprendido en la meditacion a la vida diaria, pues es cuando cobra vida, cuando tiene sentido, cuando podemos alcanzar experiencia, si no, se quedaria en solo conocimiento... Pero si queremos ser realmente felices, hay que tomarse la medicina, hay que utilizar las ayudas...
    Me he pillado varias veces con el tema del desanimo, con la pereza, la desmotivacion, se pierde mucho tiempo y oportunidades para ser felices... Con el "tumbing" en el sofa, o enrredandonos con un millon de cosas para no cambiar internamente... Ahi la herramienta de la "muerte e impermanencia" para priorizar...
    Besos y animo..

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  2. Tienes mucha razón, hadania. Las meditaciones no tienen ningún sentido (o las reducimos a muy poco) si no sirven para actuar, para integrarlas.
    Y el ego es muy listo, sí; se las sabe todas para sobrevivir.
    Por eso el dharma nos ofrece tantas herramientas.
    Has dado en el clavo, hadania.
    Muy bien explicado.
    Gracias.

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