sábado, 16 de octubre de 2021

La impermanencia.




Los cambios también tienen la capacidad de empoderarte.
Te abres a lo desconocido.
Así que le da las gracias por salir de su vida.
Por ofrecerle este viaje nuevo.
Se entrega.
Y no tiene ningún mérito, qué otra cosa podría hacer?

La impermanencia acaba llegando a todas partes.
Otra cosa que se acaba de romper.
Por otra parte, siente como si le estuvieran creciendo alas nuevas, aún diminutas.
Como si estuviera iniciando un viaje nuevo.

Vuelve a llorar a ratos
(y ha podido identificar el origen de esas lágrimas).
Y también siente explosiones de alegría.
Y siente que ella también está viviendo su propio pilgrimage.
En este mundo de la forma.

Se entrega.
La Vida sabe infinitamente más que ella,
este yo pequeñito
que ni siquiera existe.
La luz que es
sabe infinitamente más que cualquier personaje del drama
hacia dónde fluir,
en este océano de movimiento constante.




sábado, 9 de octubre de 2021

Sobre la vida y la muerte.

 



La mujer le preguntó al maestro si ella podría realizar su verdadera naturaleza en esta vida.
¿Estás dispuesta incluso a morir en el intento?, le respondió él.
Ella calló.
Aún se sentía muy joven y deseaba vivir.
No sólo aspiraba a mantener intacta mi individualidad
-explica ahora, pasado el tiempo-,
sino que también deseaba el logro adicional de la realización.
Deseaba iluminarme, sí, despertar,
yo.
Que todo eso me pasara a mí.

Y es un contrasentido. Eso nunca podrá ocurrir.

Lo cuenta Jayashri Gaitonde en su libro "Enseñanzas sobre la no-dualidad"
de Sri Nisargadatta Naharaj (Ed. Kairós)


El despertar no va a ocurrirte a ti, ni a mí.
Cuando suceda, yo ya no estaré aquí.
(Este personaje donde designo "yo").
De otra manera no podría tener lugar.

No busques la sabiduría
para que fluya mejor la vida del personaje, para que sea más fácil,
para que sufra menos.
Desde la sabiduría, no vas a encontrar un personaje que sufre.

Y perseguir la liberación del sufrimiento
sin soltar ese pequeño yo que sufre,
aferrada a él,
no va a ser posible.

Porque no hay Vida
(con mayúscula, despierta)
sin muerte.



sábado, 2 de octubre de 2021

El viaje.

 



- Yo vivo la vida como un viaje -le contó la amiga mientras caminaban la montaña de otoño.
- Qué tipo de viaje?
- De turismo. Como el alma en viaje de turismo,
en este mundo que no es el suyo.
Como en la película "Her", te acuerdas?
Como Samantha explorando este mundo de la forma,
este universo desconocido.
La ilusión, la excitación,
y también el "no entiendo nada"
al toparse con las reacciones del pequeño yo.
El dolor.
El "no me gusta ésta que soy ahora".

Samantha siente "no me gusta ésta que soy ahora"
(el sufrimiento, las expectativas frustradas)
y no se queda ahí. Desconecta.
Y cuando regresa ya no es ésta.
Ha regresado a su centro, a su potencial,
y vuelve a ser la exploradora en libertad.
El amor intacto.
El dolor no la condujo al miedo,
a la evitación
ni al rechazo.
El amor intacto.
Pero ya no la retiene.
Vuelve a tener alas.
Y continúa su peregrinación por nuevos caminos.

Como un alma de viaje.




sábado, 18 de septiembre de 2021

El retiro de otoño.

 



El otoño se acerca sigilosamente.
No se escuchan sus pasos
pero se ve su color,
su sombra, como una cortina, clara todavía.

El otoño como un refugio.
Se da cuenta de que se está convirtiendo en una tradición,
los retiros en soledad al llegar el otoño.
La montaña cambiando su vestido.

Esta vez, sin embargo, eligió el desierto
ese paisaje tan especial de desierto
y calas solitarias,
el agua cristalina.
Pero no irá sola.
Esta vez no.

Y sospecha que deja la soledad para luego,
es cuestión de tiempo, poco.

Un poco más tarde, la soledad.

Un poco más frío el otoño.





miércoles, 15 de septiembre de 2021

La nueva normalidad.




El mundo ha cambiado, decía él.
La vida ha cambiado, sí.
La Tercera Guerra Mundial ya está aquí,
como reza el título del libro.
Más nos vale adaptarnos a las nuevas condiciones
y hacer lo que podamos para proteger la libertad
personal:
de pensamiento, acción, etc.
Emocional también.
Espiritual también.
La naturaleza es de los pocos refugios que aún nos quedan.
La amistad.
El amor.

El desapego también funciona,
en la adaptación a la nueva normalidad.
El desapego a lo anterior,
a lo que creíamos poseer,
objetos materiales, costumbres.

Después de todo, tampoco era una normalidad idílica,
como para organizar una cruzada por ella.



Suena como si te dieras por vencida, comentó él.
No exactamente, no en esta batalla.
Después de todo, con la vieja normalidad también vivía a caballo,
obedeciendo otras leyes no dictadas,
dentro de lo posible.
Ahora será más difícil todavía, el cerco estrechado,
pero al fin y al cabo
más de lo mismo.

Afortunadamente la impermanencia, dijo él,
la vida perecedera.
Y antes o después esto se acaba.
No nos queda mucho tiempo por aquí.
Este cuento se acaba.

Suena como si te dieras por vencido, dijo ella.

Quizás, respondió él.



lunes, 13 de septiembre de 2021

No hay loto sin nutrientes.

 


Le llegó ese texto sobre
"sentir gratitud por el dolor, por el sufrimiento que experimentas,
ya que los necesitas para crecer".
"Hay que aprender el arte de transformar el abono orgánico en flores".
Le llegó ese texto con una pregunta:

Qué opinas de la frase "No hay loto sin lodo"?

"No hay loto sin lodo".
"La letra con sangre entra". Sólo se aprende sufriendo.

En mi experiencia, el sufrimiento puede ser una forma de aprender.
No siempre. A veces el sufrimiento inmoviliza
o incluso crea adicción,
una zona de confort,
un entorno familiar y "seguro".

En mi experiencia personal,
he tenido grandes realizaciones que han cambiado mi vida
por otras vías.
A veces la risa, a veces el disfrute,
la exploración apasionada,
a veces la entrega.
Yo creo que hay infinidad de vías para el aprendizaje
y para el despertar,
no sólo el sufrimiento.

Que qué opino de la frase "No hay loto sin lodo"?
Yo la entiendo más como una invitación a aprovechar el sufrimiento, cuando aparece.
Haz un buen uso de él, para que brote el loto.
No lo desperdicies, el sufrimiento.

Pero lo mismo con el amor, la alegría
o el disfrute.
Aprovecha el amor para que te proyecte en todas direcciones,
no como una ofrenda al ego (el apego, el control, etc.)

O el disfrute.
Lo puedes aprovechar para tocar a Dios, la experiencia de plenitud,
o bien para un mayor apego mundano.

Hay muchas vías de aprendizaje y de liberación.
Depende de lo que hagamos con ellas.



"No mud no lotus".
Una expresión interesante, que no digo que no sirva para el loto.
Pero cuidado con interpretar "mud/lodo" como sufrimiento.
Y cuidado con aplicarlo a la experiencia humana
(como no se puede aplicar la vida sexual de la mantis religiosa,
las abejas o las hormigas,
a la experiencia humana).

"Sin lodo no hay loto". Cierto es.
Pero cuidado con interpretar el lodo como sufrimiento.
Quién dice que para el loto el lodo no significa riqueza, 
nutrientes, abundancia?
Así que, aplicado a la experiencia humana,
a la belleza y la libertad del despertar,
podríamos traducirlo como "Sin nutrientes no hay despertar".
Y los nutrientes están en todas partes:
en el sufrimiento, en el disfrute,
en la alegría, en el aburrimiento, en la carencia,
en la abundancia.

Cada instante aparece en tu vida una situación que te puede acercar más a Dios,
o bien alejarte de él.
Depende de cómo la uses.
El amor incluido.
Te puede conducir a la plenitud
o al sufrimiento más atroz generado por las miserias del ego.
Depende de cómo lo uses.

Y sin embargo, con el paso del tiempo, casi todas las religiones tienen en común el culto
al sufrimiento.
Como una resignación.
Otorgarle "sentido" al sufrimiento con la promesa de un futuro mejor:
el paraíso, la iluminación, lo que sea.
Hasta crear la adicción al sufrimiento
a cambio de un sueño futuro de plenitud.

Y es que a través del miedo
y el sufrimiento
la manipulación es mucho más fácil.




sábado, 11 de septiembre de 2021

La lealtad.

 


- La lealtad es muy importante para ti -dijo el amigo-,
por eso tienes esas larguísimas relaciones.
Como un reto a la ley de la impermanencia -bromeó.
- Sí -respondió ella.
- Pero lealtad a quién?
Por qué es tan importante la lealtad a la otra persona?
Y qué hay de la lealtad a uno mismo?
-preguntó él, como una reclamación.
- La lealtad es como el amor, que se proyecta en todas direcciones.
Si amas, la fuerza del amor lo impregna todo,
llega a todas partes, incluida una misma,
no hay excepciones.
Y lo mismo con la lealtad. No hay separación.


Tal y como yo lo veo, la lealtad no va de hacer equipos,
de apoyar a unas personas a costa de traicionar
a otras.
No va de cumplir la voluntad de la otra persona
a costa de recortar la libertad propia.
O viceversa.

Se es leal a la verdad, a la libertad,
al amor.

No permites que los caprichos de nadie recorten tus alas
pero tus propios caprichos
tampoco aspiran a controlar a la otra persona,
ponerle condiciones 
o cambiarla.

El amor te protege
y también la protege
de las exigencias del propio ego.

De eso va la lealtad.
Eres leal a la libertad, 
al amor y a la verdad.

Y desde esa honestidad valiente
podría ser que las relaciones permanezcan
a lo largo del camino rocoso y los duros retos del trayecto.
Cambiando su forma si es preciso.
Actualizando la relación,
según los yos implicados
y las situaciones
van
cambiando.