domingo, 21 de noviembre de 2010

Protege el amor.







Qué poco tiempo dedicamos a observar nuestros pensamientos, los mensajes que nos decimos a nosotr@s mism@s a lo largo del día -y de la vida.
Dedicamos poco tiempo incluso a prestar atención a cómo estamos, emocionalmente,
y por qué.


En la última clase del PFM, sobre el amor afectivo (Camino gozoso de buena fortuna), Rabjor concluía que cada vez que no eres feliz es porque no estás amando.

Geshe-la dice:
"Si amamos a nuestros familiares y amigos, seremos felices aunque carezcamos de riquezas materiales, pero sin amor, por muchos bienes y riquezas que poseamos, no conseguiremos que nuestras relaciones sean fructíferas y duraderas".

Ése es uno de los beneficios de estimar, según Nagaryhuna (en La preciosa guirnalda de consejos para el rey), el cuarto: Seremos felices.
"Cuando nuestra mente adquiera la naturaleza del amor, nos sentiremos dichosos y apacibles de manera natural. Con este estado mental es imposible que nos trastornemos o deprimamos, o que generemos odio o celos".

Así que tomo nota:
cada vez que observe que no soy feliz recordaré la clave: no estoy sintiendo afecto.
O, como diría el tolteca Miguel Ruiz: no estoy cocinando el amor en mi cocina mágica interior.

Y ya sé en qué debo adiestrarme si deseo ser feliz.


El enfado mata el amor.

Por otra parte, no siempre es fácil amar, verdad?
El mayor oponente contra el amor es el enfado, la aversión, el desagrado.


A veces nos enfadamos de forma fulminante con personas a las que amamos de una manera muy especial.
Por qué es eso?
Como siempre: porque no se cumplen nuestros deseos.
No hacen lo que queremos que hagan, no son como queremos que sean.
Y tú dirás: pero, a veces, es que hacen cosas malas "de verdad".
O.K.

Guese-la dice:
Imagina que tu madre, que ha sido tan bondadosa contigo, te ha dado tanto, te ha salvado la vida un milón de veces y te ha sacado adelante,
ahora se encuentra vieja y ciega, y ha perdido la razón.
Ciega y loca, la ves al borde de un precipicio, dispuesta a saltar.
Qué harías?
¿La dejarías saltar porque es "decisión suya", porque está haciendo cosas "malas" como gritar, insultar, etc.,
porque se lo merece?
¿La dejarías saltar o acudirías en su ayuda?
¿O tal vez dirías: sí, sí, ahora iré, pero no me apremies, primero tengo que acabar mi café y las tostadas calentitas.

Haz lo que tengas que hacer, sin soltar el amor.

A menudo, cuando una persona está haciendo algo aparentemente "malo" y perjudicial
es porque está ciega y no ve, no comprende,
y no tiene control sobre su mente.
No decide libremente ser infeliz y hacer daño.
Hace lo que hace porque no puede hacer otra cosa,
porque cualquier acción y cualquier estado mental
es el resultado de un estado mental anterior.
Y lo que hizo, hecho está. Y lo que está haciendo ahora es la consecuencia.

Igual que no abandonarías a tu madre si estuviera haciendo locuras sin control y poniendo en peligro su propia vida,
no deberías abandonar a tu hijo adolescente (dejar que se adormezca el amor) porque hace cosas que no deseas ("tú mismo", "es tu vida", y ese tipo de expresiones de abandono y renuncia del amor),
a tu pareja, a tu amiga,
a quienquiera que te defraude.

Protege el amor,
porque es la única clave de tu felicidad
y la única garantía de que tus relaciones funcionen, sean estables y significativas.







viernes, 19 de noviembre de 2010

La práctica de tomar.

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Por lo tanto, ¡Oh, compasivo y venerable guru!, ruego
tus bendiciones

para que todo el sufrimiento, faltas y obstrucciones
de los maternales seres sintientes

maduren ahora mismo en mí

y que, al ofrecer mi dicha y virtudes a los demás,
todos los seres migratorios disfruten
de felicidad.

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viernes, 12 de noviembre de 2010

kmcbarcelona.blogspot.com

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Y ya que hablamos de KMC (Centros de Meditación Kadampa) y de retiros, quiero aprovechar para haceros saber que el Centro Budista Mahakaruna de Barcelona ha dejado de ser un "simple" centro budista local para convertirse en un KMC,
el segundo (en el tiempo) junto con el de Málaga.

Y esto qué significa?
Pue significa que en un plazo breve de tiempo en Barcelona también contaremos con una casa para hacer retiros, en grupo o de forma individual,
o bien para pasar un fin de semana en un entorno natural y en un ambiente budista,
en convivencia con budistas -que no extraterrestres.
Podrás pasar unos días de descanso con tus amig@s personales o tu familia, si quieres; asistir a las clases y meditaciones o no.

Hacía tiempo que la sangha de Barcelona estaba buscando un nuevo local y se encontraron con esta casa fuera de Barcelona, en Sant Salvador de Guardiola, muy cerca de la montaña de Montserrat.
Ideal para cursos y retiros en un entorno natural.
Y a Geshe-la (que, por lo visto, tenía ganas hace tiempo de organizar algo muy especial en Barcelona)
le pareció que cumplía las condiciones adecuadas para contar con otro KMC en España.

Espero que nos podamos ver por ahí más de un fin de semana de vacaciones "significativas".




martes, 9 de noviembre de 2010

Te invito a un retiro.




Si nunca has hecho un retiro
de meditación, no voy a tenerlo fácil para transmitírtelo -como es difícil explicarle a alguien el sabor del chocolate si no tienes una tableta en la mano o algunos bombones para ofrecer. Son cosas que se degustan, se experimentan. De lo contrario, ninguna noción intelectual te sirve para entenderlo.
Si acaso, para aproximarte, vale decir que son unas auténticas vacaciones,
significativas, donde tienes la oportunidad de dejar atrás todas tus obsesiones cotidianas para conectar con otra parte de ti, con otra visión algo más fresca de las cosas.


Nadie mejor que Geshe Kelsang Gyatso, fundador de la NTK y autor de una veintena de libros sobre budismo, para acercarte al tema.




¿Qué es un retiro?

"Cuando hacemos retiro dejamos a un lado todo tipo de actividades que nos distraen y acentuamos una determinada práctica espiritual. Hay tres tipos de retiro: físico, verbal y mental. Efectuamos un retiro físico cuando con una motivación pura nos recogemos en soledad y abandonamos las actividades orientadas hacia el exterior o que carecen de sentido; realizamos un retiro verbal cuando con una motivación espiritual nos refrenamos de conversaciones vanas y mantenemos silencio durante un tiempo determinado, y hacemos un retiro mental cuando evitamos las distracciones y las perturbaciones mentales más fuertes, como el apego, el odio, los celos y el aferramiento propio."


Y si quieres acercarte al relato de una experiencia personal puedes entrar en este enlace.
http://www.crecejoven.com/mente/retiro-de-meditacion-budista/salud.php


Una onza de chocolate para degustar.

En cualquier caso, un retiro es siempre una experiencia tan personal que lo que cuenta es vivirlo en primera persona -como vale poco observar cómo otra persona degusta el chocolate en su boca.

Y tienes suerte, porque justo me pillas con una tableta de chocolate en las manos, por si quieres degustar una experiencia de retiro en Málaga que, puedo asegurarte, difícilmente olvidarás,
si te animas
o puedes.


Aprender a vivir, aprender a morir.

En este encuentro (el 4º Encuentro de Budismo Kadampa en España) se presentarán consejos prácticos basados en la sabiduría budista que nos ayudarán a disfrutar plenamente la vida, afrontar nuestra muerte sin miedo y asistir a los demás cuando se enfrenten a la suya.

Y el domingo, 5 de diciembre, guen Kelsang Chokga concederá la iniciación del Buda de la Compasión Avalokiteshvara en el Centro de Meditación Kadampa, en Alhaurín el Grande, Málaga.



Se trata de una iniciación tántrica, en la que recibimos unas bendiciones especiales en nuestro cuerpo, palabra y mente, y con la que creamos el potencial para poder disfrutar de una vida muy especial.



Centro de Meditación Kadampa
Camino Fuente del Perro , Alhaurín el Grande,
Málaga
29120
Tel: Tel: 952 49 09 18 Fax: 952 49 01 75 Email:

Celebración del Dharma 2010



TODO EL MUNDO ES BIENVENIDO

al Templo Kadampa de España.







"Prepararnos para la muerte es una de las cosas más bondadosas e inteligentes que podemos hacer tanto por nosostros mismos como por los demás"


Gueshe Kelsang Gyatso
Una vida con significado, una muerte gosoza



Este puente de diciembre podrás disfrutar de una gran fiesta espiritual, la Celebración del Dharma 2010. Un encuentro que reúne practicantes y amigos de todos los rincones del país para escuchar las enseñanzas de Buda, meditar en ellas y compartirlas con los demás.
Todo ello en un maravilloso entorno de paz y tranquilidad, el templo kadampa para la paz mundial situado a las afueras de Alhaurín el Grande (Málaga).

Puedes asistir al evento completo o de forma parcial.


sábado, 30 de octubre de 2010

Cuando el amor da miedo.




  • Interesantes las consideraciones que hace Deepak Chopra sobre el amor en su libro Reinventa tu cuerpo, resucita tu alma.
    Para él, el cuerpo es conciencia;
    al igual que el alma, o la mente, es conciencia.
    Insiste en que el cuerpo es ficción -y eso ya empieza a sonarnos.

    Pero hay cosas que expanden el alma y sanan y fortalecen el cuerpo, esta apariencia;
    entre ellas (y quizás por encima de todas ellas), el amor.

    Hay que hacer avances a nivel de conciencia si queremos salir de las limitaciones que nos aprisionan. Y si avanzamos en nuestro nivel de conciencia, automáticamente se expande el amor.
    De la misma manera, si se expande el amor avanzamos en nuestro nivel de conciencia.
    Y, así, como un motor que se alimenta a sí mismo, esto no hay quien lo pare.

    Disfrutas del amor que puedes manejar.

    La conciencia (o el alma, o el continuo mental) toma el amor infinito de Dios y lo baja a escala humana, dice.
    Pero la medida óptima para cada cual varía.

    La intensidad, abundancia o escasez del amor que recibes depende de muchas cosas.
    La mayoría de la gente desearía que hubiera más amor en su vida pero en realidad experimentan el nivel o cantidad o calidad de amor que pueden manejar en ese preciso momento, al que se han adaptado.
    Por ejemplo, no todo el mundo se sentiría cómodo si se enfrentara de pronto a una avalancha de amor incon
    dicional. Probablemente se preguntarían qué esconde ese nuevo tipo de amor y lo observarían con desconfianza.
    Y, quizás, en el fondo, les preocuparía la idea de no merecer un amor tan abierto y completo; como si les llegara a destiempo (antes de tiempo) o por equivocación, como si la otra persona se hubiera equivocado de persona.


    Por otra parte, mucha gente prefiere vivir sin amor, por diferentes motivos.

    Porque sienten demasiado miedo de arriesgar la comodidad con la que cuentan, esa zona privada y segura de confort, donde nadie más puede entrar a ponerla en peligro.
    O porque sienten que han fracasado anteriormente o se sienten heridas o se han aburrido de alguien a quien amaron alguna vez.
    Para todas estas personas, el amor ha llegado a su fin, lo cual significa que un aspecto del alma se encuentra adormecido.
    Ésa es su opción.
    Así lo han decidido.

    Conexión vs. separación.

    La buena noticia es que puedes recuperarlo, pero sólo si quieres, si haces esta elección.
    En este caso, tienes que optar por la creatividad.
    El amor no se interesa por la repetición de viejas pautas ni por acomodarse en una zona de confort,
    quiere ir a un nivel más profundo,
    quiere más intensidad, más significado, más expansión.
    Quiere que te arriesgues.
    Quiere que cambies.
    Que transciendas tus limitaciones.
    Que sueltes tus defensas.
    Que tiendas la mano con confianza.

    Pero nada de eso será posible si te identificas con un ego separado, herido, fragmentado, asustado y hostil.
    El ego y el amor son incompatibles.
    Por qué?
    Porque el ego está separado, es separación. Se construye en la separación.
    Y el amor es conexión.
    Y la separación y la conexión son incompatibles.
    Por eso, para amar,
    ese viejo cuerpo, como un disfraz pasado de moda y que se te ha quedado pequeño, tiene que ser abandonado.

    Quién o qué ser, entonces?

    Si quieres abrirte al amor, experimentar el amor,
    sólo puedes ser una cosa.
    Adivínalo.













domingo, 24 de octubre de 2010

El dinero es virtual.


Ella dijo: no te preocupes por eso, para mí el dinero es virtual.
Bueno, en realidad todo es virtual pero el dinero más;
dado que suelo pagar con tarjeta, el dinero ni siquiera pasa por mis manos, así que no es más que un acto de fe creer que lo tengo o que no lo tengo, que tengo más
o menos.
Hasta el día de hoy, en este sueño, entrego este trocito de cartón o digo un número como una clave mágica y funciona. Claro que, para no tentar a la suerte, mi consumo es mínimo,
tampoco necesito tanto.

La amiga la miró pensando: esa despreocupación por el dinero sólo es propia de quien no ha sufrido preocupación por el dinero.
Pero, en cierta forma, se equivocaba.
Ella había conocido etapas en la infancia en las que no había qué comer en casa. Pero entonces las vecinas aparecían con un plato de comida.
En cierta forma, también, había sido una "sin techo", dado que el techo de su casa se caía y había que buscar un lugar donde dormir. Pero alguien de la familia tenía una casa fantástica, así que siempre había una cama fantástica donde dormir.
Un amigo muy personal (que sí se preocupaba por el dinero, aunque nunca había pasado hambre y siempre había tenido un techo bajo el que dormir) le había dicho algún tiempo después:
nunca te sentiste pobre porque sabías que vendrían los tuyos a rescatarte.
Y ella dijo: sí, eso es.
Y luego pensó: pero quiénes eran "los míos"?
Esa pregunta quedó sin responder.

Luego, en la universidad, tampoco fue fácil: había que pagarse los estudios y la vida, pero ella ya sabía que la naturaleza humana aguanta algunos días sin comer. Y, después de todo, era tan romántico como en las novelas, poemas y biografías de poetas y artistas que había leído.
Nunca se sintió pobre.

Pasado el tiempo, el dinero seguía siendo algo virtual.

Quizás por eso, meditar en la bondad de todos los seres no resultaba una práctica difícil.

Todo te ha sido regalado.

¿Has pensado alguna vez -le preguntó a la amiga- que llegaste al mundo desnuda y con las manos vacías?
No trajiste nada. ¿Y qué pasó?
Encontraste vestido y cuna y comida, unas manos que te cuidaban. Un mundo de abundancia, regalado.
Y así ha seguido siendo hasta el día de hoy.
Mírate: esos zapatos, no te los has hecho tú con tus manos, ni tus pantalones, ni la silla donde estás sentada, ni la cama donde dormirás esta noche, ni la casa que te da refugio, no la has construido con tus manos ladrillo a ladrillo, ni la mesa donde desayunarás, ni el café y las tostadas o la fruta o las verduras, tú no has amasado el pan que te llevas a la boca ni has cultivado ni uno sólo de los alimentos con que te nutres, ni has conducido el camión que los transporta ni has construido el vehículo ni las carreteras que hacen posible que lleguen los productos hasta tu mesa.



Has llegado aquí desnuda, con las manos vacías, no trajiste nada contigo y todo te ha sido regalado desde el principio y aún hoy, y así será hasta el final.
¿No sientes gratitud?

La amiga dijo: es una forma de verlo. Diferente.
Normalmente tendemos a pensar que nos explotan en el trabajo, que nos pagan poco
a cambio de lo mucho que damos, que se aprovechan de nosotros...
Es una mirada desde la separación y crea separación, desconfianza, victimismo, competitividad.
Pero no es más cierto que el hecho de que todo te ha sido regalado, que no has tejido con tus manos el vestido que te cubre ni la toalla con que te secas al salir de la ducha, ni le has dado forma con tus manos desde el barro al vaso en el que bebes el agua, ni has instalado las cañerías que hacen que ese agua llegue a tu grifo y a las células de tu piel.

Cómo sentirse pobre
o desagradecida?

Gratitud.

Si piensas en la generosidad
y en la bondad de los demás (esa red de seres que hacen posible que todo esté a tu alcance)
sólo puedes sentir gratitud
y un deseo imperioso de devolver algo, lo que sea, lo que esté en tu mano,
devolver todo lo que puedas, a la menor ocasión,
a la fuente que te nutre.

Y esa mirada de no-separación crea conexión,
confianza,
solidaridad,
colaboración,
gratitud,
amor.
Todos esos invitados a los que tiene tanto miedo
el miedo,
y por eso permanece tan lejos.


El miedo
no tiene nada que hacer en esta reunión de invitados,
en esta fiesta.

El miedo, la avaricia, la codicia,
se quedan al otro lado de la puerta,
tan lejos...

miércoles, 20 de octubre de 2010

Aceptar la derrota y ofrecer la victoria.








La meditación sobre aceptar la derrota y ofrecer la victoria nos anima a practicar la paciencia.
En este mundo tan competitivo, suena mal a primera oída, ya lo sé,
eso de "ofrecer la victoria",
y peor aún lo de "aceptar la derrota".
Y ya ni te cuento si te digo que lo de "aceptar la derrota" se refiere a aceptar el sufrimiento.
El propio, primero, y el ajeno después.

Quizás te preguntas: ¿Pero esto del budismo no va de liberarse del sufrimiento,
de la búsqueda de la felicidad permanente?
Esto de aceptar el sufrimiento, ¿no suena a contradicción?
Pues no. Porque el budismo te demuestra que es precisamente la obsesión por el bienestar, por estar bien, por
que todo esté en orden y concierto, como a mí me gusta, siempre,
y, si no, no lo puedo soportar y lo paso mal,
pues que es esa obsesión precisamente la causa principal de pasarlo mal.
La ínfima tolerancia a la frustración.
Por el contrario, si aceptas ese "sufrimiento", si aceptas el hecho de que las cosas no sean como quieres, cuando no lo son,
si aceptas que tu felicidad (esa "felicidad", ese deseo de salirte con la tuya siempre)
no es lo más importante
y no es obligado que así sea,
esta aceptación
reduce mucha tensión y mucho sufrimiento.
Aceptas la derrota con paciencia.
Y con alegría.

(En esta alegría está la clave -la prueba del algodón-
de la práctica espiritual)


La práctica de aceptar la derrota es, en sí misma, una práctica de la paciencia.
Aceptas con paciencia
y alegría
y todo (esa contrariedad, cualquier cosa) acabará disolviéndose.

Y sigues ofreciendo la felicidad que esté en tu mano ofrecer (la victoria).

Pero esta práctica a menudo tiene trampa, especialmente entre las personas budistas,
que a veces creemos que estamos practicando el ofrecer la victoria (hacer felices a los demás) cuando sólo estamos asegurándonos de que piensen bien, de proteger nuestra imagen, o de mantener una amistad, o de que te dejen en paz (si haces lo que desean) o
a saber...

Qué te mueve?

Rabjor dice que para hacer un buen uso de la práctica de ofrecer la victoria
no podemos perder la perspectiva del objetivo último
(el despertar,
la iluminación, la nuestra y la de los demás, esa felicidad)
y vigilar una y otra vez cuál es la motivación que nos mueve:


si es meramente mundana
o no lo es.